Statement artístico Mi trabajo fotográfico nace de la necesidad de observar aquello que no termina de fijarse: la identidad, la memoria y el cuerpo como territorios inestables. A lo largo de los años he transitado desde una fotografía de carácter hiperrealista hacia un lenguaje cada vez más experimental, en el que la imagen deja de ser una representación fiel para convertirse en un espacio de interrogación. Me interesa la fragmentación como forma de conocimiento. El error, la superposición, el desenfoque o la distorsión no son recursos estéticos, sino herramientas que me permiten cuestionar la imagen como prueba y abrirla a una lectura más emocional y simbólica. Trabajo con el cuerpo —propio y ajeno— como lugar de tránsito, de ausencia y de transformación, explorando aquello que queda fuera del encuadre o se resiste a ser nombrado. La fotografía, para mí, no es un medio de registro sino de búsqueda. Cada serie es un proceso de aproximación en el que la imagen se construye y se deshace al mismo tiempo, dejando visible la huella del gesto, la duda y la experiencia. Mi práctica se sitúa en un espacio liminal entre lo reconocible y lo intangible, donde la imagen no afirma